Chistes donde el español se cruza con otros idiomas —latín, alemán, francés, portugués— y nadie acaba de entenderse, que es justo la gracia.
1. El romano
Un ciudadano de la antigua Roma entra en un bar y pide un Martinus. El camarero le corrige:
—¿Querrá decir un Martini?
—No, no, solo quiero uno.
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El mismo romano entra al día siguiente en ese mismo bar, levanta dos dedos y le dice al camarero:
—Cinco cervezas, por favor.
2. El alemán
Un alemán entra en un bar y pide un Martini. El camarero le pregunta:
—¿Dry?
—Nein, solo uno.
3. Pretencioso
—¿Pretencioso? ¿Moi?
4. El presunto
Al jamón en portugués lo llaman presunto, y aquí en España el presunto suele ser un chorizo.
