Pepito y Jaimito siempre tienen una respuesta inesperada. En la escuela, en casa o hablando con los adultos, sus ocurrencias convierten cualquier situación en un buen chiste.
Los mejores chistes de Pepito y Jaimito
1. La maestra le pregunta a Pepito:
—Pepito, si en un bolsillo tienes diez dólares y en el otro veinte, ¿qué tienes?
—Los pantalones de otra persona.
2. La maestra le dice a Jaimito:
Conjuga el verbo caminar.
—Yo camino…, tú caminas…, él camina…
¡Más rápido, Jaimito!
—Nosotros corremos!, ustedes corren!, ellos corren!…
3. La mamá le pregunta a Pepito:
—¿Por qué estás comiendo pastel antes de la cena?
—Porque después de la cena ya no sería “antes”.
4. La maestra pregunta:
—Pepito, ¿cuál es el futuro de “yo bostezo”?
—Yo duermo.
5. El padre de Jaimito encuentra un billete debajo de su almohada y pregunta:|
—¿De dónde salió este dinero?
—Del ratoncito Pérez.
—Pero no se te ha caído ningún diente.
—No. Esta vez se lo vendí por adelantado.
6. La maestra anuncia:
—Mañana quiero que todos vengan bien aseados. Voy a revisarles las manos.
Jaimito pregunta:
—¿Una sola o las dos?
—Las dos.
—Entonces vendré pasado mañana.
7. La mamá le dice a Pepito:
—No hables con la boca llena.
Pepito termina de masticar y pregunta:
—¿Ahora sí puedo pedir otro pedazo de pastel?
8. La maestra pregunta:
—¿Quién puede decirme una palabra que tenga muchas letras?
Pepito levanta la mano:
—Correo.
9. El padre le pregunta a Jaimito:
—¿Por qué llegaste tan tarde de la escuela?
—Por una señal de tránsito.
—¿Qué decía la señal?
—“Escuela: conduzca despacio”.
10. La maestra dice:
—Pepito, si tienes cinco caramelos y Jaimito te pide dos, ¿cuántos te quedan?
—Cinco.
—¿Y por qué no le das los dos?
—Porque solo dijo que me los pedía; no que yo tuviera que dárselos.
11. La maestra ordena:
—¡Silencio! Quiero que se oiga hasta el vuelo de una mosca.
Jaimito atrapa la mosca y dice:
—Listo, maestra. Ya podemos seguir hablando.
12. El padre de Pepito pregunta:
—¿Cómo te fue en el examen?
—No quiero presumir, papá.
—¿Tan bien te fue?
—No, pero tampoco quiero hablar mal de mí mismo.
13. La maestra le dice a Jaimito:
—Tu redacción sobre el perro es exactamente igual a la de Pepito.
—Claro, maestra. Es que escribimos sobre el mismo perro.
14. La mamá le pregunta a Pepito:
—¿Quién se comió las galletas que dejé sobre la mesa?
—No quiero acusar a nadie sin pruebas.
—¡Tienes migas en toda la cara!
—Bueno… parece que ya reuniste las pruebas.
15. La maestra pregunta:
—Jaimito, ¿qué tiempo es “yo busco, tú buscas, él busca”?
—Tiempo perdido, maestra.
16. El padre de Pepito le dice:
—Cuando Abraham Lincoln tenía tu edad, estudiaba a la luz de una vela.
Pepito responde:
—Y cuando tenía tu edad, ya era presidente.
17. La maestra le pregunta a Jaimito:
—Si repartimos diez caramelos entre cinco niños, ¿cuántos recibe cada uno?
—Dos.
—¿Y si uno de esos niños eres tú?
—Entonces yo recibo seis y los otros cuatro reciben uno cada uno.
18. La maestra pregunta:
—Pepito, ¿por qué dejaste en blanco la pregunta que decía “Explique qué es la pereza”?
—Porque pensé que un ejemplo sería mejor que una explicación.
19. La mamá le dice a Jaimito:
—Espero que no hayas sacado dinero de mi cartera.
—Puedes seguir esperando, mamá. La esperanza es lo último que se pierde.
20. La maestra pregunta:
—¿Quién rompió la ventana? Prometo que no castigaré al que diga la verdad.
Pepito levanta la mano:
—Yo sé quién fue.
—¿Quién?
—Primero prometa que tampoco castigará al que lo hizo.
21. Pepito y Jaimito jugaban cada uno con un trompo. Pepito le dice:
—A ver, haz bailar tu trompo.
—No sabo —responde Jaimito.
—No se dice “no sabo”; se dice “no sepo”.
Una señora que escuchaba la conversación interviene:
—No se dice “no sabo” ni “no sepo”.
—Entonces, ¿cómo se dice? —preguntan los niños.
—No sé.
—Entonces, ¿si no sabe, por qué se mete en lo que no le importa?
22. Pepito y Jaimito discutían sobre cuál de sus padres hacía las cosas más increíbles:
—Mi papá construyó una escalera que llega hasta el Sol —dice Pepito.
—Pues mi papá encendió un cigarrillo con el Sol —responde Jaimito.
—¡Mentira! ¿Cómo lo hizo?
—Subió por la escalera que construyó tu papá.
23. Pepito estaba en un árbol robando manzanas; el dueño del manzano lo descubrió y le dijo:
—¡Espera a que hable con tu papá!
Pepito mira hacia arriba y grita:
—¡Papá, abajo hay un señor que quiere hablar contigo!
24. La maestra le pregunta a Pepito:
—Si digo “fui rica”, está en tiempo pasado; pero si digo “soy hermosa”, ¿qué es?
—Exceso de imaginación.
25. Dioses egipcios
—A ver, niños, nombres de dioses egipcios. Tú, Juanita.
—Amón.
—Muy bien, ahora Jaimito…
—Ortadela.
26. La maestra le pregunta a Jaimito:
—¿Qué es una isla?
—Un pedazo de tierra rodeado de agua por todas partes.
—¿Y por arriba?
—Por arriba no, maestra, porque entonces se hundiría.
27. La maestra le dice a Pepito:
—Pepito, dime dos pronombres.
—¿Quién, yo?
—Muy bien.
28. La mamá le dice a Jaimito:
—Jaimito, ve a la tienda y trae un litro de leche. Y si hay huevos, trae una docena.
Jaimito vuelve con doce litros de leche.
—¿Por qué trajiste doce litros?
—Porque había huevos, mamá.
29. La maestra le pregunta a Pepito:
—Pepito, señálame América en el mapa.
(Pepito señala.)
—Muy bien. Ahora, Jaimito: ¿quién descubrió América?
—Pepito, maestra.
30. El papá de Jaimito revisa su boletín:
—Jaimito, ¿por qué tienes un cero en conducta?
—Porque no había números más bajos, papá.
31. La mamá le pregunta a Jaimito:
—Jaimito, ¿te lavaste las manos antes de comer?
—Sí, mamá.
—¿Con jabón?
—No: con hambre.
32. La maestra pregunta:
—¿Quién sabe decirme qué es el eco?
Jaimito grita desde el fondo:
—¡Yo, yo, yo!
33. El papá le dice a Pepito:
—Pepito, anoche soñé que me regalabas cien dólares.
—Qué coincidencia, papá: yo soñé que no te los daba.
34. La maestra le dice a Jaimito:
—Jaimito, lee la lección en voz alta.
—No puedo, maestra.
—¿Por qué?
—Porque la escribí en voz baja.
35. La maestra le pregunta a Jaimito:
—Jaimito, ¿cuánto es dos más dos?
—Cuatro, maestra.
—¿Y cuatro más cuatro?
—Eso ya es mucho preguntar.
36. La maestra le pregunta a Pepito:
—Pepito, ¿qué es un sinónimo?
—Es una palabra que se usa en lugar de otra.
—¿Y un antónimo?
—Es cuando no te acuerdas del sinónimo.
37. Sin supervisión
Papá, papá, ¿puedo usar el carro?
—No, hijo, no lo puedes usar sin supervisión.
—Uy, perdón por no tener tus superpoderes.
38. Casi un 10
—Mamá, mamá, hoy casi saco un 10.
—¡Muy bien, Jaimito! Pero… ¿por qué casi?
—Porque se lo pusieron a mi compañero de al lado.
39. Tarde por el fútbol
Jaimito llega tarde al colegio y la profesora le pregunta:
—¿Por qué llegas tarde?
—Me quedé dormido soñando con un partido.
—¿Y eso qué tiene que ver?
—Pues hubo un empate, prórroga y además penaltis.
40. La graduación
¿Por qué Jaimito va con traje y corbata al oculista?
Porque va a la graduación de sus gafas.
41. Basalto
Profesor:
—Jaimito, dígame qué mineral es éste.
Jaimito:
—Es una piedra.
Los compañeros, susurrando:
—Basalto, Jaimito, basalto.
Jaimito:
—¡¡¡UNA PIEDRAAAA!!!
42. Mosquitos con linternas
Una noche de verano, Jaimito no se podía dormir y le dice a su papá:
—Papá, papá, ¡los mosquitos me quieren picar!
—¡Pues apaga la luz!
Al rato entra una luciérnaga por la ventana y Jaimito se levanta corriendo y furioso y le dice a su papá:
—Papá, papá, ¡los mosquitos me vienen a picar con linternas!
43. Explosivos
—Mamá, hoy en el colegio nos han enseñado a hacer explosivos.
—Muy bien, Jaimito. ¿Y mañana qué vais a hacer en el colegio?
—¿Qué colegio?
44. La muerte de Napoleón
En la escuela, la profesora le dice a Jaimito:
—A ver, Jaimito, ¿qué me dices de la muerte de Napoleón?
—Que lo siento mucho, señorita.
45. Copiando
—A ver, Jaimito, dibuja un huevo.
Jaimito empieza a dibujar y se mete la otra mano en el bolsillo.
Una niña de la clase exclama:
—¡Señorita, Jaimito está copiando!
46. Carnicero
El director le dice a Jaimito:
—¿Qué quieres ser de mayor, Jaimito?
—Carnicero.
—¿Por qué carnicero?
—Porque en el colegio ya aprendí a hacer chuletas.
47. De cero para bajo
—Jaimito, ¿cómo te ha salido el examen de Matemáticas?
—Pues más o menos como a los del Polo Norte.
—¿Cómo a los del Polo Norte? ¿Qué quieres decir?
—De cero para bajo, mamá, ¡de cero para bajo!
