Chistes de abogados

Abogados, clientes y jueces protagonizan estos chistes llenos de argumentos disparatados, preguntas comprometedoras y veredictos inesperados.

Los mejores chistes de abogados, juicios y tribunales


1. Un cliente le pregunta a un abogado:
—¿Cuánto cobra por una consulta?
—Cien dólares por tres preguntas.
—¿No le parece demasiado caro?
—Sí. ¿Cuál es su tercera pregunta?


2. El juez le pregunta al acusado:
—¿Tiene algo que decir antes de que dicte sentencia?
—Sí, señor juez: si me deja libre, prometo no volver a hacerlo.
—¿Y si lo envío a prisión?
—Entonces tampoco podré volver a hacerlo.


3. Durante el juicio, el abogado pregunta:
—¿Puede describir al sospechoso?
—Sí. Era alto, delgado y llevaba una máscara.
—¿Entonces cómo sabe que era delgado?
—Porque la máscara no le tapaba el cuerpo.


4. El abogado le dice a su cliente:
—Tengo una noticia buena y otra mala.
—Deme primero la mala.
—Su ADN apareció en la escena del crimen.
—¿Y la buena?
—Su colesterol está perfecto.


5. El juez pregunta:
—¿Por qué robó el reloj?
—Porque quería ganar tiempo.
—Pues ahora tendrá tiempo de sobra.


6. El acusado le pregunta a su abogado:
—Si digo la verdad, ¿puedo salir libre?
—Es posible.
—¿Y si miento?
—Entonces necesitaremos cobrarle otra consulta.


7. En el tribunal, el abogado pregunta:
—¿Vio usted cómo ocurrió el accidente?
—Sí.
—¿A qué distancia se encontraba?
—A unos veinte metros.
—¿Y cómo puede estar tan seguro?
—Porque medí la distancia mientras usted preparaba esa pregunta.


8. El juez le dice al acusado:
—Está aquí por ignorar la ley.
—Señor juez, yo pensaba que ignorar algo significaba no conocerlo.


9. Un hombre entra en un bufete y pregunta:
—¿Defienden ustedes casos difíciles?
—Por supuesto.
—Perfecto. Entonces defiéndanme de pagar la factura.


10. El abogado pregunta al testigo:
—¿Estaba usted presente cuando le tomaron esta fotografía?
—No. Mandé a mi cara en representación.


11. El juez pregunta:
—¿Por qué entró a robar en esa casa?
—Porque la puerta estaba abierta.
—Eso no le daba derecho a entrar.
—Entonces deberían ponerle un letrero.


12. Un abogado le asegura a su cliente:
—La justicia siempre termina triunfando.
—Entonces, ¿para qué lo contraté?


13. El juez le pregunta al acusado:
—¿Reconoce que se llevó el automóvil?
—No, señor juez. Solo lo estaba probando.
—¿Durante tres semanas?
—Quería estar seguro antes de comprarlo.


14. El abogado pregunta:
—¿Cuál fue la primera cosa que hizo después del accidente?
—Decir: “¡Eso va a salir caro!”.
—¿Y cómo lo sabía?
—Porque vi llegar a los abogados.


15. Un cliente llama a su abogado y le pregunta:
—¿Cómo va mi caso?
—Como sobre ruedas.
—¡Qué buena noticia!
—No exactamente: cuesta abajo y sin frenos.